‘Fintech’ es una palabra cada vez más usada en el medio y en los círculos tecnológicos. Sin embargo, a pesar de que está en boga, es un término que la mayoría de personas aún no entienden, incluso algunos emprendedores tecnológicos.

No se puede negar su importancia ni todo lo que implica, y está claro que no es una palabra de moda.

Fintech, es un sector de la tecnología que está cambiando, de manera radical, la forma en la que vivimos y hacemos negocios.

 

¿Qué es fintech?

Como definición, Fintech se aplica al segmento de startups tecnológicas, que están irrumpiendo en sectores como: los pagos móviles, transferencias de dinero, préstamos, recaudación de fondos, e incluso, la gestión de activos.

Un reportaje reciente de Accenture descubrió que la inversión global en fintech ha aumentado de manera rápida desde $930 millones el 2008 hasta más de $16 billones al inicio de 2018.

Las adaptaciones en la regulación en materia financieras, la innovación, y el comportamiento del cliente, hacen pensar que la figura ‘fintech’ continuará aumentando en los próximos años.

El impacto de la tecnología en la gestión de las finanzas personales es tan grande, que ciudades como Londres persiguen de manera activa y agresiva el talento tecnológico para asegurar su competitividad.

Después de la crisis global, el sector financiero es el principal impulsor de la recuperación económica en el Reino Unido,  y el gobierno es muy consciente que para continuar con dicho crecimiento, el talento tecnológico necesita estar junto con al talento financiero.

 

Por qué el Fintech es importante para el mundo de los negocios

El surgimiento del fintech ha cambiado para siempre la forma en que las empresas hacen negocios. Desde el crowdsourcing hasta los pagos por móvil, nunca ha habido tantas opciones para los empresarios como en la actualidad. Nunca ha sido tan barato, no sólo constituir un negocio, sino también expandirlo.

El Crowdsourcing, por ejemplo, permite a las personas con grandes ideas obtener financiación rápida y fácil desde cualquier parte del mundo a través de personas a las que no conocen, y probablemente no conocerán nunca. En lugar de mantener meses de conversaciones con inversores, los empresarios pueden – gracias a Internet – lanzarse directamente al mercado mundial.

Transferir dinero de un país a otro, era una auténtica pesadilla para muchos empresarios y empresas, y hoy es otra área que está siendo reinventada y reformulada por empresas fintech. TransferWise ha reconvertido la forma bancaria tradicional (y costosa) de enviar dinero entre países, y permite a las pequeñas empresas y particulares transferir dinero entre naciones, de una forma mucho más barata de lo que era posible antes.

Pero esto, son sólo un par de ejemplos sobre cómo la industria fintech ha cambiado la forma de hacer negocios. Las Fintech pueden proporcionar grandes ahorros, ya que son mucho más ágiles que los bancos tradicionales, y no tienen que hacer frente a los enormes gastos generales en los que incurren éstos. Además, su tamaño les permite innovar y adaptarse de una manera rápida a los cambios del mercado, algo que las grandes corporaciones sólo pueden soñar.

El auge del smartphone, ha cambiado masivamente el comportamiento de los consumidores. Gracias a la cultura “siempre online” en la que vivimos hoy en día -y a la proliferación de servicios y aplicaciones que lo alimentan-, las personas no sólo pueden acceder a información y datos que nunca antes habían podido acceder, sino que también pueden hacerlo mientras esperan un autobús.

Un ejemplo muy ilustrativo, es que en Europa, existen más de 20 millones de pequeñas empresas que aún no aceptan pagos con tarjeta motivadas por los costes derivados de las comisiones bancarias y de procesamiento que deben soportar los comercios cuando se efectúa un pago con tarjeta.

Sin embargo, al convertir un dispositivo que ya poseían millones de personas -un teléfono móvil- en un sistema de punto de venta, se ha podido ofrecer a millones de estas empresas, la oportunidad de aceptar tarjetas como lo hacen las grandes corporaciones con las que compiten.

De esta manera, las fintech son un gran nivelador. Nos guste o no, los clientes, esperan la misma gama de servicios de una pequeña empresa que de una empresa más grande, y la tecnología le permite a David competir contra Goliat en condiciones mucho más equitativas.

 

> Spain-Fintech>