La tecnología al servicio de las finanzas. Esa es la máxima de las compañías fintech, un sector en auge que está librando su particular batalla contra la banca y abriéndose hueco en el mercado español. Solo durante el pasado año el par de centenar de fintechs españolas consiguió levantar cerca de 250 millones de euros, según estimaciones de la Asociación Española de FinTech e InsurTech.

El fintech ha abierto un nuevo horizonte para los consumidores y una vía de escape para todos aquellos que han acabado desencantados con el sector bancario. Sobre todo en el terreno de la financiación y de los medios de pago. Pero vivir al margen de la banca continúa siendo sumamente complicado, básicamente porque en España únicamente los bancos (nacionales o extranjeros), las cajas de ahorro y las cooperativas de crédito pueden captar depósitos. Así que un producto tan básico como una cuenta corriente sigue monopolizado por la banca. Pero a partir de ahí, se abre un mundo de posibilidades.

Financiación participativa para invertir en economía real

El crowdfunding ha venido para quedarse. Aunque el centro neurálgico de la financiación alternativa está radicado en el Reino Unido, está empezando a ganar protagonismo en España. El crowdfunding de recompensas es el que más ha calado entre el consumidor de a pie, pero a la hora de buscar financiación para grandes proyectos el crowdlending o P2P se convierte en una de las mejores opciones, tanto para empresas como para particulares. En 2016 las plataformas de crowdfunding recaudaron 113 millones de euros en nuestro país, de los cuales más del 50 % fueron para crowdlending (un total de 61 millones de euros), según el Informe Anual 2016 de Universo Crowdfunding.

Las plataformas de préstamos entre particulares conectan personas o empresas que necesitan financiación con inversores dispuestos a prestar su dinero para conseguir rentabilidad. Son préstamos sin intervención bancaria, mediados por una plataforma virtual que se encarga de evaluar el perfil crediticio del solicitante y su nivel de riesgo, así como de publicar los distintos proyectos para que los inversores puedan decidir en qué quieren invertir. Y en ocasiones con intereses inferiores a los ofertados por los bancos.

Por ejemplo, Younited Credit, entidad autorizada por el Banco de España, ofrece créditos a particulares de hasta 40.000 euros desde el 6,34 % TAE (el tipo de interés oscila entre el 5,18 y el 7,07 %, en función de la calificación de riesgo que reciba la solicitud). Permite financiar casi cualquier proyecto, obtener una respuesta en 48 horas y los plazos de devolución se alargan hasta los seis años.

‘Crowdlending’ para empresas

Si nos centramos en el crowdlending para financiar empresas, Lendix ha sido la compañía que ha gestionado el proyecto más abultado en 2017, por un importe de un millón de euros y con la participación de 2.200 inversores europeos, según un estudio realizado por el comparador HelpMyCash.com. No obstante, por lo general los proyectos tienen un valor de entre 200.000 y 300.000 euros. Otra compañía de referencia, MyTripleA, ha superado los 15 millones de euros de financiación entre más de 350 proyectos desde su fundación hace dos años y medio, con un importe medio por préstamo de 50.000 euros. Por otra parte, unos 2.300 inversores han financiado más de 200 proyectos a través de Grow.ly con un total de 7,7 millones de euros, una financiación media por solicitud de 36.000 euros y un interés medio del 7,09 % anual.

Algoritmos para conceder préstamos en minutos

No solo las plataformas de crowdlending se han multiplicado. Al calor de la crisis han surgido decenas de compañías virtuales especializadas en la concesión de préstamos personales ajenas al sector bancario. Un circuito alternativo al crédito oficial que ha triunfado, sobre todo, por su rapidez y por haberse adaptado a nichos de mercado a los que la banca tradicionalmente ha dado la espalda.

Este tipo de compañías (desde los minicréditos, que conceden importes normalmente de hasta mil euros, hasta los créditos rápidos) han sabido jugar con la tecnología. Mediante algoritmos, son capaces de analizar miles de factores para aprobar o desestimar una solicitud de crédito. Así lo explica Monedo Now, compañía perteneciente al grupo alemán Kreditech, que concede créditos rápidos de hasta 5.000 euros por Internet: “El sistema automatizado que utilizamos en la evaluación de la solicitud funciona gracias a un algoritmo automatizado que analiza más de 20.000 factores para determinar la solvencia del cliente de la forma más rápida posible. Este proceso automatizado es más veloz que cualquier trámite manual”. El algoritmo de Kreditech, una de las diez compañías fintech más relevantes a nivel mundial, según el estudio anual Fintech 100 elaborado por las firmas KPMG y H2 Ventures, es solo un ejemplo.

Durante el pasado año las 50 compañías líderes del ranking han levantado 4,8 billones de dólares en inversión y alrededor de 27 billones de capital desde su fundación.

Créditos 100 % gratis

Pero a pesar de la velocidad, este tipo de créditos no están exentos de polémica, sobre todo los minicréditos por el precio que aplican, cuyas TAE pueden llegar a superar el 2.000 %. Polémicas aparte, lo que sí es cierto es que si un minicrédito de 100 euros a 30 días tuviese el tipo de interés que tienen de media los préstamos personales bancarios (en septiembre fue del 7,82 % según el Banco de España), la rentabilidad sería nula, de solo unos pocos céntimos.

En cualquier caso, la competencia ha traído multitud de ofertas, Las más llamativas son las de los créditos gratis, en los que la TAE se reduce hasta el 0 %. Con estos créditos, que siguen estando pensados para hacer frente a situaciones imprevistas y urgentes, solo se devuelve el dinero que se ha solicitado. Vivus concede hasta 300 euros a los nuevos clientes sin intereses ni comisiones a devolver en un máximo de un mes. La misma oferta tiene vigente FerratumBank cuyo primer minicrédito es gratis. En el caso de Wonga, los nuevos clientes también pueden beneficiarse de un minipréstamo de hasta 300 euros sin coste, pero solo si se reembolsa en un máximo de 15 días.

Publicado en El Mundo